martes, 8 de septiembre de 2015

Cualidades comprobadas de grandes líderes: Confianza


Puede sonar como una paradoja, pero un gran líder no es alguien que lidera. Es alguien las personas quieren seguir. Esto no es una cuestión de carisma, poder, suerte o ambición. Si tienes pensado liderar cualquier grupo, ya sea un pequeño equipo de trabajo o una nación, lo harás mejor mediante la adquisición y aplicación de habilidades cotidianas.

Durante décadas, la Organización Gallup, ha recopilado grandes cantidades de datos en todo el mundo, ha consultado a los trabajadores que es lo que hace a un gran jefe. Las tres respuestas principales abrieron el camino en lo que se llama "misterio del liderazgo".

El primer factor es la confianza. "Él se preocupa por nosotros" es lo más básico e importante que un trabajador puede decir sobre un buen jefe. En la guerra la vida de un soldado depende de confiar en que los generales a cargo van a hacer lo correcto. Todos los generales dan órdenes que deben de seguirse. Sólo unos pocos consiguen el tipo de lealtad que permite enviar personas al riesgo y al peligro.


Sin embargo, el hecho de seguir no es una cuestión de confianza ciega. La gente juzga a sus líderes de manera pragmática. La famosa frase de Ronald Reagan, "Pregúntese si usted está mejor hoy de lo que estaba hace cuatro años", fue decisiva para ganar la Presidencia. No importa cuán bien te sientas liderando si el bienestar de tu equipo está en declive.

Es fácil dejarse llevar por el ego (o en el otro extremo por la inseguridad) así que retrocede y considera los ingredientes que hacen que las personas estén dispuestas a confiar en ti.

- Tus acciones son consistentes.

- Tus palabras coinciden con tus obras.

- Tú haces promesas que puedes cumplir.

- Tú te responsabilizas de tus decisiones.

- Tú no traicionas o debilitas a los que te rodean.

- Tú no te centras en ti mismo. 

- Tú monitoreas el éxito y el bienestar de tus compañeros

- Tú dices la verdad.

En cualquier día puedes analizarte con estos criterios. Se aplican como padre o como Presidente de los Estados Unidos. Sea cual sea tu imagen de ti mismo, estas guías te dan una medida objetiva de tu rendimiento.

Hay un opuesto para cada rasgo positivo, así que aquí está el patrón que siguen los líderes que fallan, ya que provocan que la confianza alrededor de ellos se deteriore.

- Son volubles e inconsistentes. No se puede predecir lo que van a decir o hacer mañana.

- Dicen pero no hacen.

- Son generosos con promesas pero débiles para seguir adelante.

- Se ponen excusas a sí mismos y echan la culpa a los demás. Son rápidos para encontrar un chivo expiatorio.

- Ellos hablan y traicionan, basándose en la creencia de que estar en la parte superior crea inseguridad entre los posibles rivales.

- Sólo se preocupan profundamente por el número uno.

- Ellos sólo se preocupan por el éxito de aquellos que se aferran ellos.

- Ajustan la verdad de acuerdo a la situación en cuestión.

Tómate tu tiempo, una o dos veces a la semana para realizar una autoevaluación sincera sobre cuanta confianza estás obteniendo realmente. Hacer de esto un hábito te servirá bien en tu camino hacia el liderazgo.


-Deepak Chopra, M.D

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